Es ciertamente una gran cosa que todos sepamos que vamos a morir, y que todos vivamos como si estuvieramos seguros de vivir eternamente.
Todavía no me he tropezado con un marciano. Pero ciertamente he tropezado conmigo mismo. Y tal vez necesite leer acerca de los marcianos antes de comprender adecuadamente este hecho. Necesito cruzar el arroyo para ir a buscar agua. El cuento realmente habla de mí.
La amistad no es algo que aprendas en la escuela. Pero si no has logrado entender el concepto de amistad, realmente no has aprendido nada.
Al mismo tiempo, muchos parecen tener que ver con recrear cosas que nosotros u otros ya hemos hecho; parece bastante trillado intelectualmente; ¿hay escasez de ideas realmente nuevas?
La música es verdaderamente la expresión de la vida y la humanidad hacia lo desconocido, la sublimación de todas esas emociones, buenas y malas, que de no ser por ella nos aprisionarían.
Resulta verdaderamente asombrosa la prontitud con que un chisme basta para distraer la atención de una conversación intelectual.
Su único fin debe ser por un avenimiento... o veremos transformarse el país en puros salvajes... (desgraciadamente esta premonición de Belgrano fue desoida y efectivamente Argentina quedó sumergida durante décadas en una terrible guerra civil).
Para relacionarnos efectivamente con un cónyuge, con nuestros hijos, amigos o compañeros de trabajo, debemos aprender a escuchar. Y esto requiere fuerza emocional. El escuchar requiere tener cualidades del carácter altamente desarrolladas tales como paciencia, estar abiertos y desear comprender.
Palabra arrastra palabra, una idea trae otra, y así se hace un libro, un gobierno, o una revolución, algunos dicen en efecto que así es como la naturaleza compuso sus especies.
Es en efecto cuando divulgo lo privado de mí mismo cuando más me expongo: no por el riesgo del escándalo, sino porque así presento mi imaginario en su consistencia más fuerte; y el imaginario es precisamente lo que ofrece un blanco a los otros, lo que no está protegido por ningún vuelco, ninguna dislocación.
La lucha por controlar una operación tan ambiciosa e intrincada como la construcción de una catedral era, en todo momento fascinante. La idea de que los principios de regularidad y repetición pudieran simplificar la construcción y se obtuviese como resultado un edificio armonioso, era en verdad seductora.
El feminismo no me alcanzó para repartir las tareas domésticas, en verdad esa idea no me pasó por la cabeza, creía que la liberación consistía en salir al mundo y echarme encima los deberes masculinos, pero no pensé que también se trataba de delegar parte de mi carga
Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno lo dan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden.
En todo placer y goce de la vida hay algo ficticio, como un esfuerzo o propósito personal para conseguir que aquello nos dé de veras satisfacción. Esta es la impureza del placer y, al mismo tiempo, una ley de vida.
Hoy vivimos en el imperio de la cantidad. Cantidad de público, cantidad de discos, cantidad de conciertos y de premios. La calidad ha quedado relegada y eso es fácilmente comprobable examinando objetivamente los valores de las obras más vendidas y premiadas.
..., a saber, que la naturaleza o Dios es un ser del que se predican infinitos atributos y que contiene en sí todas las esencias de las cosas creadas, es necesario que de todo eso surja en el pensamiento una idea infinita, que contenga en sí objetivamente toda la naturaleza, tal como es realmente en sí.
En el futuro va a ser posible estar prácticamente en cualquier sitio y además simular que uno está ahí de manera visual, auditiva y táctil
No existe un solo gobierno en la tierra en el día de hoy que satisfaga una razonable proporción de los habitantes del mundo. Muchas de las naciones son gobernadas por dictadores. El mundo entero está prácticamente en bancarrota. Hombres prominentes del mundo han avanzado varios planes y métodos para una reforma gubernamental pero estos esfuerzos se han probado abortivos.