-Demonios, sí. ¿Por qué no pensé en eso? -dijo Vimes amargamente-. Y es por eso que no me gusta la magia, capitán. Porque es mágica. No puedes hacer preguntas, es magia. No explicas nada, es magia. ¡No sabes de dónde viene, es magia! ¡Eso es lo que no me gusta de la magia, que hace todo por arte de magia!
No hay sitio en mi memoria donde encuentre tu vida más que tus ya distantes huellas deshabitadas. Pues en mi sueño en vano tu rostro se refugia y huye tu voz del aire real que la devora.
Una vez escribí una conferencia en la Universidad de Manchester llamada Momentos de descubrimiento en la que decía que hay dos momentos que son importantes. Está el momento en que sabes que puedes encontrar la respuesta y está el período en que estás sin dormir antes de saber lo que es. Cuando ya lo tienes y sabes lo que es, entonces puedes descansar tranquila
No me debes nada por darte el amor que te doy, no me debes nada por importarme de la forma en que me has importado. Te doy gracias por recibir, el privilegio es mío. Y tú no me debes nada a cambio. (You Owe Me Nothing In Return - 2002).
Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo; en la medida en que dejan al sol y a la luna seguir su viaje, a las estrellas su ruta, a las estaciones del año su bendición y su injuria; en la medida en que no convierten la noche en día, ni hacen del día una carrera sin reposo
Cuando hago una película lo último que pienso es en el espectador, bastante tengo ya, no hay una neurona libre para pensar en otra cosa. Pero en el momento en que se ha terminado y se estrena, no pienso en otra cosa, hasta me quita el sueño