Hay algo terriblemente trágico acerca del gran número de jóvenes en Inglaterra que actualmente empiezan una vida con perfiles perfectos y terminan adoptando una profesión útil.
En un principio la gente comía porque estaba viva y porque la comida era sabrosa. actualmente la gente cree que si no prepara los alimentos con condimentos elaborados la comida no tendrá sabor.
Los alguaciles de hoy no son más que la sombra caricaturesca de los alguaciles del tiempo del rey; esa era gente temible y temida, respetable y respetada; formaban uno de los extremos de la formidable cadena judicial que envolvía a todo Río de Janeiro en la época en que los pleitos eran entre nosotros un elemento de vida; el extremo opuesto lo constituían los desembargadores.
Tira los prejuicios junto a la cama; hoy tienes una oportunidad de demostrar que eres una mujer, además de una dama.
La verdad, en todos los países, se encuentra siempre en el fondo de un pozo. Hay que sondar para ver a qué profundidad se halla. Sin embargo, creo muy discutible que sea más fácil descubrirla si hay libertad de prensa, e incluso que esta libertad exista. hoy en día está supeditada en todas partes a los intereses de grupos económicos o políticos.
Creo que la razón por la que las personas les interesa menos la ciencia hoy en día que hace cincuenta años atrás es que se ha hecho muy complicada.
El mayor desafío que se le presenta hoy por hoy y que se le presenta sistemáticamente a un escritor de ficción es la novela. Yo no sé bien de dónde procede eso, por qué esa exigencia y hasta qué punto la novela es la forma más justificable, porque hasta cierto punto tiene una categoría artística superior, aunque hay excepciones.
Mi pasado fue presente. Y mi futuro será presente. El momento presente es la única realidad que puedo experimentar. Mientras viva en el presente seré feliz para siempre, porque la eternidad se halla concentrada en él.
La paz es hija de la convivencia, de la educación, del diálogo. El respeto a las culturas milenarias hace nacer la paz en el presente
Quien ha nacido en nuestros días y retorna a los modos de la antigüedad es un estúpido y labra su propia desgracia.
¿Podrá también en nuestros días el Espíritu suscitar apóstoles de la estatura del Padre Hurtado, que muestren con su abnegado testimonio de caridad la vitalidad de la Iglesia? Estamos seguros que sí; y se lo pedimos con fe.
Quizás ver al presente en colores más oscuros de lo que tiene realmente es un deber; porque de ésta visión puede brotar una lucha con más determinación para mejorar las cosas.
La experiencia nos enseña que una época posterior está en mejores condiciones de juzgar con imparcialidad, ya que al presente le falta el distanciamiento necesario para tener una visión objetiva del conjunto.
Es preciso observar bien esto: en nuestros tiempos el suicidio es un modo de desaparecer, se comete tímidamente, silenciosamente, chatamente. No es ya un hacer, es un padecer.
Se dio por entender en estos tiempos que los nacionalismos serios, fuertes, intransigentes, como son y deben ser todos los nacionalismos, representaban una forma de política nazista o fascista. Es decir, la propia negación nacionalista.
Urge ya, en estos tiempos de política de mostrador, dejar de avergonzarse de ser honrado. (...) La política virtuosa es la única útil y durable.