Personalmente, yo prefiero mirar hacia el futuro en donde un programa de computadora gane el título mundial de ajedrez. La humanidad necesita una lección de humildad.
Los que piden un desarrollo pluralístico y parlamentario, por ejemplo para Vietnam, Laos y otras zonas del Tercer Mundo, en dónde historicamente no han existido jamás esas instituciones, ladran a la Luna.