Para el hombre moderno, la casa ya no es una fortaleza frente a los enemigos, ladrones o demonios, sino un marco apacible, bello y liberador para vivir ligado a la naturaleza y protegido de los rigores climáticos.
Corren malos tiempos para la industria de la música, pero son unos tiempos espléndidos para los músicos en general. Vivimos en un momento explosivo desde el punto de vista creativo. Internet ha sido un instrumento liberador para la música y para todas las artes en general: es lo más parecido a la aldea global de la que tanto hablábamos en los años 60.
Para el hombre moderno, la casa ya no es una fortaleza frente a los enemigos, ladrones o demonios, sino un marco apacible, bello y liberador para vivir ligado a la naturaleza y protegido de los rigores climáticos.
Ese liberador encantamiento de que el cuento dispone no sólo pone en juego de forma mítica a la naturaleza, sino que alude a su complicidad con el ser humano liberado.
Que el libertador no mentía cuando desde el Perú, el 3 de agosto de 1825, escribía al presidente de la Asamblea, antes de que se proclamase la independencia y se diese su nombre a la República: El Alto Perú contará con mi espada y con mi corazón: no tengo más que ofrecer.
En la ciudad de Caracas en donde nació el libertador de cinco naciones, no puede estar infectada por arrabales miserables, que es en donde se multiplican los crisoles que reproduce la delincuencia arrabalera, escoria de la sociedad