Las grandes almas son como las nubes: recogen para repartir
El feminismo no me alcanzó para repartir las tareas domésticas, en verdad esa idea no me pasó por la cabeza, creía que la liberación consistía en salir al mundo y echarme encima los deberes masculinos, pero no pensé que también se trataba de delegar parte de mi carga
Afortunadamente todavía los científicos todavía no han podido dividir el electrón, desgraciadamente lo intentan, y al fin lo lograrán. Eso sí será más grave. Cuando lo logren, la destrucción será pavorosa y alcanzará hasta el mundo mental, entonces el terror infinito reinará soberano en el planeta Tierra
Además, por lo que concierne al dividir en la naturaleza, decimos que la división jamás tiene lugar, como ya antes se ha dicho, en la sustancia, sino siempre y sólo en los modos de la sustancia.
Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos
No es de prudentes el ser cristianos y el seguir a Cristo. No es prudente vender lo que se tiene y darlo a los pobres. Es imprudente entregar la vida por Dios y por los hermanos.
Les aterra oír que a los maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¡Ah, la gente amiga de la paz! Es la más digna del odio de los patriotas.
El feminismo no me alcanzó para repartir las tareas domésticas, en verdad esa idea no me pasó por la cabeza, creía que la liberación consistía en salir al mundo y echarme encima los deberes masculinos, pero no pensé que también se trataba de delegar parte de mi carga
Las grandes almas son como las nubes: recogen para repartir
La política no puede restringirse a ordenar los intereses nacionales, sino que está obligada a proyectar una gobernanza global para atender equitativamente los intereses colectivos.
Mi vida ha sido desordenada y complicada. Se parece, cuando miro atrás, a una habitación donde esté todo revuelto. Escribir novelas es una manera de ordenar cajones y cerrarlos. Nunca estará ordenada del todo la habitación, pero eso la hace más habitable.
No hay hombre que, revestido de un poder absoluto para disponer de todos los asuntos humanos, no sea víctima de la soberbia y la injusticia
La alegría, que es un derecho del pueblo, es imposible de ejercer cuando la miseria llega al cuello y desde el poder nadie ofrece ni siquiera la esperanza de disponer de un puesto de trabajo que nos devuelva la ilusión de vivir
Las autonomías han creado 17 nuevos centralismos y en pocos años, el Estado español puede limitarse a administrar el Museo del Prado.
Cada uno debe aprender a administrar sus propios vicios y para ello debe gozar de una libertad total para conocer cuantas experiencias considere necesarias. Algunas de estas experiencias tendrán éxito y por ello serán consideradas virtudes; otras fracasarán y por ello serán consideradas vicios.
Yo he estado sábados y domingos delante de las máquinas y eso me ha marcado mucho. La responsabilidad, el trabajo, el esfuerzo, el compartir lo que estás haciendo todos los días con los más cercanos a ti.
Un hueso para el perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro, cuando se está tan hambriento como el perro.
La lucha de clases...Es la lucha por clasificar y en contra de ser clasificado, al mismo tiempo que es, indistinguiblemente, la lucha entre las clases constituidas. (...) No luchamos como clase trabajadora, luchamos en contra de ser clase trabajadora; en contra de ser clasificados. Nuestra lucha no es la del trabajo alienado: es la lucha contra el trabajo alienado.
¿Por qué esta necesidad de analizar, clasificar y etiquetar cada nueva relación?
La verdad es el error que escapa del engaño y se alcanza a partir de un malentendido. (El seminario, vol. I, Escritos técnicos de Freud (1953-1954))
Ninguno de nosotros puede quejarse de su muerte, pues quien se ha unido a nosotros se ha puesto la camisa de Neso. El valor de la conciencia de un hombre se establece sólo a partir del momento en el que está dispuesto a dar su vida defendiendo sus convicciones
Educar no es solo impartir conocimientos. Educar es también forjar caracteres nobles, rectos y con fuertes principios, en los que no cabe la vulgaridad, la superficialidad y la arrogancia. Modificar lo que debemos hacer, por temor a que sea contraproducente o a una respuesta exagerada, significa renunciar a nuestro cometido.
Una escuela centrada en el individuo tendría que ser rica en la evaluación de las capacidades y de las tendencias individuales. Intentaría asociar individuos, no sólo con áreas curriculares, sino también con formas particulares de impartir esas materias
El razonamiento puede servir para demostrar con alguna apariencia de solidez las tesis más absurdas
Si consideramos la vida física por un lado y la mental por el otro, rompemos el ciclo de relaciones y las acciones del hombre quedan separadas del cerebro. El verdadero fin del movimiento no es favorecer una mejor respiración o nutrición, sino servir a toda la vida y a la economía espiritual y universal del mundo.
Los tecnócratas económicos podrán estructurar una reforma fiscal aquí, una nueva ley de seguridad social por allá o un régimen modificado de cambio de divisas en alguna otra parte, pero en realidad nunca podrán permitirse el lujo de una tabla rasa sobre la que construir, en su máximo esplendor; el marco completo de sus políticas económicas favoritas.
La filosofía y la religión pueden, al parecer, iluminar oscuros vericuetos y suministrar fuerzas para soportar las cargas desacostumbradas
Comprendió que no estaba seguro de hacer ninguna obra buena, no siendo la de suministrar la droga de la esperanza religiosa a gentes atemorizadas por el infierno y temerosas de andar solas por el camino de la vida.
El misántropo es hombre; por lo tanto, el humanista ha de ser en cierta medida misántropo. Pero es un misántropo científico, que ha sabido dosificar su odio, que odia primero a los hombres para poder amarlos después
Se potencia una nueva manera de servir la comida. Se produce una actualización del acabado de platos en la sala por parte del servicio. En otros casos, son los comensales los que participan en este acabado.
Dormía..., dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir... y el servir era alegría.