La enfermedad del manager es una epidemia suscitada por las agujas del reloj y transmitida por las agendas.
Sin una organización dirigente la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor
Nunca me gustó disfrazarme de lo que no soy, ¿tendría que disfrazarme de pobre para ser una buena dirigente política?
Me di cuenta de lo que significaba ser director con Hitchcock. De Kubrick aprendí su obsesión por el cine, por la perfección y la profundidad. Pero me gustaría parecerme a Spielberg, es el que mejor conoce el oficio.
Un director tiene que buscar desafíos, ser creativo, casi rozar la locura y, sobre todo, ser muy práctico.