Es necesario comprometerse al 100%, hay que estar dispuesto a despertarse cada mañana sabiendo que vamos a ensayar ocho horas seguidas.
Un buen marido nunca es el primero en dormirse por la noche ni el último en despertarse por la mañana.
Todos los caminos de bondad conducen a la iluminación y al despertar
El despertar de la razón, después de haber gozado del amor, suele tener momentos de zozobra.