Errar es un camino que, bien conducido, presagia el acierto. Yo siempre que sucede algo no deseado digo: vamos a tratar que este error nos ayude a generar un próximo acierto.
El equilibrio mental, juicio recto, valor moral, audacia, resistencia, forma de tratar al prójimo y cómo sacar el mayor bien de los contratiempos son cosas que no se aprenden en la escuela.