Todo hombre alimenta un secreto sueño, que no es la bondad ni el amor, sino un desenfrenado deseo de placer y egoísmo.
Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad
El dolor es una mal que un remedio precipitado irrita.
La inteligencia es el precipitado de la pasión.