Sin embargo persistía la idea de la catedral, y entre historia e historia de espías solía acudir a alguna de las soñolientas catedrales de las ciudades de Inglaterra, y me pasaba un par de días deambulando por la iglesia, intentando descifrar los secretos grabados en sus piedras. Una catedral rebosa de historias si uno sabe dónde buscar.
El espectador es un tipo que mira y disfruta (o no) según la belleza de lo que se le ofrece. El hincha es otra cosa. Por eso digo que en el fútbol, lo único insustituible son los hinchas. Siento una gran atracción por las hinchadas. Me enojo cuando voy a la cancha con gente que no me ayuda a descifrar los cantitos.
En lo que a mí respecta, en cierto sentido Sinéad O'Connor descansa en paz. Esa encarnación ya no existe. No quiero interpretar ninguna de esas canciones nunca más. Voy a hacer discos religiosos el resto de mi vida.
Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es transformarlo.
Hemos aprendido a expresar los más delicados matices del sentimiento al penetrar más profundamente en los misterios de la armonía.
La más interesante y útil observación que puede hacerse acerca de los errores, y principalmente de los errores comunes a muchos, es el estudio del camino que aquéllos han seguido, las apariencias y los modos por los que aquéllos han podido penetrar en las inteligencias y dominarlas.
Robert piensa que los tests de inteligencia son una forma muy deficiente de juzgar la capacidad de la gente porque no pueden explicar lo mágico, que tiene su propia importancia, no sólo en sí mismo sino como complemento de la lógica. Sugiero conversar con sus padres.
Aunque el fin sea penetrar en el misterio íntimo de la naturaleza y de ahí a aprender las verdaderas causas de los fenómenos, puede suceder, no obstante, que una determinada hipótesis ficticia puede ser suficiente para explicar muchos fenómenos.