El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.
Poco a poco nos acostumbramos a oír y a ver, a través de los medios de comunicación, la crónica negra de la sociedad contemporánea, presentada casi con un perverso regocijo, y también nos acostumbramos y convivimos con la violencia que mata, que destruye familias, aviva guerras y conflictos.
La justicia no espera ningún premio. Se la acepta por ella misma. Y de igual manera son todas las virtudes.
Por otra parte me importa repetir que el hombre económico es una ficción, de igual manera que el hombre religioso, psicológico o biológico. El hombre es todo eso al mismo tiempo y mucho más. Todo hombre es muchos hombres y a la vez un todo integral.
Así como las aves prisioneras no se salen de su jaula, de la misma manera lo que ignoran el bien y el mal no escapan de su miseria.
Nunca hay dos ratos iguales de soledad, porque nunca se está solo de la misma manera
Hasta la petición de mano todos los días nos vimos a la misma hora en el edificio Compasión y nos amamos intensamente. de la misma forma que nunca hablábamos de nuestra situación, del hecho de que yo fuera a comprometerme, ni tampoco de qué pasaría con nosotros después, nos manteníamos alejados de cualquier cosa que pudiera recordárnoslo.
El pensamiento de la muerte les incita a no dejarlo para más tarde. de la misma forma que algunos estudiantes, unos meses antes de los exámenes, se lanzan a trabajar porque tienen el tiempo contado
Se aprende a hablar, hablando. A estudiar, estudiando. A trabajar, trabajando. de igual forma se aprende a amar, amando.
Tal y como la Nada se vuelve Dios mediante la oración, de igual forma la apariencia se torna naturaleza gracias a la expresión...
Toda nueva incorporación es una apuesta. Un historial impresionante no siempre se corresponde con un gran rendimiento. del mismo modo el hecho de que una persona no tenga referencias no significa necesariamente que no tenga talento
Nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té sólo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por más que se vierta un litro en ella.
Tengan presente que trabajan por Dios y para Dios y de este modo trabajarán con celo y con gusto en medio de los sinsabores y espinas que ofrece el grave cargo del magisterio.
Y si canto de este modo por encontrarlo oportuno, no es para mal de ninguno sino para bien de todos.
El pintor debe ser capaz de ver un objeto en tono uniforme, en toda su magia... todos los cuadros creados de esta manera son el espejo del alma en armonía.
¿La cuestión de la fe? Me la planteo todos los días, sin cesar. He dicho no. He dicho no a Dios, si se me permite expresarme de esta manera brutal; pero la cuestión se replantea a cada instante. Estoy obsesionado, digámoslo claramente, obsesionado, si no por Dios, por el no-Dios. Así es.
Hacer una película es un acto intelectual porque implica hacer muchas cosas y tomar decisiones. Es también un hecho artístico porque el gusto nos dicta esas cosas y esas decisiones. Es igualmente un acto emocional porque entra en juego nuestra sensibilidad y nuestra intuición.
Es ridículo decir que soy sexista, cuando soy el hombre más femenino de España, predico alcanzar el andrógino y toda mi vida me he esforzado por desarrollar la mujer que llevo dentro; y es igualmente ridículo decir que soy racista, cuando mi mujer es japonesa, he vivido la mayor parte de mi vida en Asia y África, y no me gusta vivir en Europa.
La música, el arte, el teatro, el humor y las chicas eran lo que convertía la vida de mis hermanos en algo tan atractivo para mí. Eso era lo que yo quería hacer, y además a lo grande, así que puse todo mi empeño en aprender a tocar todos los instrumentos que los amigos de mis hermanos llevaban a las fiestas.
Digamos ahora, exponiendo primeramente las dificultades que encierra, que no sólo es único el mundo, sino que es imposible que se formen varios, además de que es eterno, por ser indestructible e ingenerable.
Al final sabré que así mismo con incontables dudas, soy capaz de construir una vida mejor. Y si todavía no me convencí de esto, es por que creo en el dicho todavía no llegó el fin porque al final no habrá ningún tal vez pero sí la certeza de que mi vida valió la pena y yo hice lo mejor que pude.
Aquel que desee convertirse en maestro del hombre, debe empezar por enseñarse así mismo antes de enseñar a los demás; y debe enseñar primero con el ejemplo antes de que lo haga verbalmente. Pues aquel que se enseña a sí mismo y rectifica sus propios procedimientos, merece más respeto y estimación que el que enseña y corrige a otros, eximiéndose a él mismo