Nosotros consideramos que el sentimiento del deber, profundamente arraigado en una naturaleza de hombre, es capaz de contener por tres horas el mar de demencia que lo está ahogando. Pero de tal heroísmo mental, la razón no se recobra.
El modo de contener los delitos y fomentar las virtudes es castigar al delincuente y proteger al inocente.
Sobre la gran balanza de la fortuna, raramente se detiene el fiel; debes subir o bajar; Debes dominar y ganar o servir y perder, sufrir o triunfar; ser yunque o martillo
¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter.
La mayoría de la gente vive su vida como una especie de borrón en torno al punto donde se encuentra su cuerpo,anticipándose al futuro o aferrándose al pasado. Suelen estar tan preocupados con lo que sucederá que sólo averiguan lo que sucede cuando ya ha sucedido. Así son la mayor parte de las personas. Aprenden a tener miedo porque no saben lo que va a suceder. Y ya les está sucediendo.
El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.