El adversario que llegó a ser una obsesión para ti, ya es una parte de tu propio ser.
No podemos subestimar al adversario en ninguna batalla, ni en la guerra ni en la política. Al adversario hay que darle su justo peso
Raúl se ha inventado solo. Yo no soy su descubridor porque Raúl se descubre él solo. Él se inventó a sí mismo, es de otro planeta. Cuando Raúl toca la pelota el mundo se detiene. Su único rival es y será la historia
Cuando un rival te da un gancho y te abre el ojo y no le puedes ni ver, piensas: esta es la última vez. Pero después ganas, gozas de la victoria y es cuando te dices: una vez más.
Quien lucha contra nosotros, fortalece nuestros nervios y agudiza nuestra habilidad. Nuestro antagonista es nuestro ayudante.
Enérgico y a veces duro en la réplica, sí, pero jamás en el agravio, nunca en la falta de respeto por el antagonista
Por primera vez en la historia de la medicina, la plaga emocional, construida y mantenida sobre el temor a las sensaciones orgánicas, ha encontrado su oponente médico. Ésta es nuestra gran obligación: capacitar al animal humano para que acepte la naturaleza que existe dentro de él, para que deje de escapar de ella y goce lo que ahora tanto teme
Nos enfrentamos a un valiente y habil oponente y, si puedo decir tal cosa a través de la destrucción de la guerra, a un gran general
Tu mayor competidor es lo que quieres llegar a ser.
La competencia por alcanzar riquezas, honores, mando o cualquier otro poder lleva al antagonismo, a la enemistad y a la guerra. Porque el modo como un competidor consigue sus deseos es matando, sometiendo, suplantando o rechazando a quien compite con él.
Lo que se necesita no es la voluntad de crecer, sino el deseo de averiguar, que es exactamente lo contrario
Bien podría ser que Lisboa, contrario de lo que parecía, no fuera ciudad, sino mujer, y la perdición solo amorosa, si el restrictivo adverbio tiene cabida aquí, si no es ésa la única y feliz perdición.
El que quiere ser opositor y el que dice ser un revolucionario, todos entran y salen de esta ciudad Valiente, que en definitiva es Bendita, por su gente. Ciudad Bendita.
Cuando un hombre dice: yo soy apolítico, es como si dijera: yo soy un cretino. No digo lo mismo de un opositor que no comparte mis ideas. Pienso que es un equivocado, pero nunca pienso que es un cretino.
El surrealismo es revolucionario ya que es enemigo irreductible de todos los valores ideológicos burgueses que retienen al mundo en las horribles condiciones actuales.
Generalmente se dice que el primer deber del soldado es morir por su patria. no es así. su primer deber es procurar que el soldado enemigo muera por la suya.