No se con certeza que hace que un pais sea exitoso en corto tiempo, pero si se que lo llevaria a la ruina de un dia a otro: socialismo.
Queda este enorme cansancio, la débil certeza de no saber nada, de no querer ya nada, de conformarnos con esta tarde en la playa y con los ojos pálidos del mar, los que no ven, los hechos para ser contemplados.
La fuerza es el resultado de la necesidad; la seguridad establece un premio a la debilidad.
La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo
Como Antístenes, filósofo cínico, tuviese la capa rota y la anduviese enseñando a todos, díjole Sócrates: Por la hendidura de tu capa conozco tu vanidad. Quiso dar a entender que peor era aquella presunción que tenía enseñando su capa rota, que si trajera una vestidura más rica.
Es tan necia presunción perdonar la vida a los hombres como el corazón a las mujeres.
Mira que eres el que ha poco no fuiste y el que siendo eres poco y el que de aquí a poco no serás; verás como tu vanidad se castiga y se da por vencida.
Sobresalir es incomodar; las medianías se creen insuperables y no se resignan a celebrar el mérito de quien las desengaña. Admirar a otros es un suplicio para los que en vano desean ser admirados. Toda personalidad eminente mortifica la vanidad de sus contemporáneos y los inclina a la venganza
Hombre que vais por el mundo: atended y entended. El tiempo de la confusión es ya en ustedes. Aún resta un tiempo... Comprende, observad, entended. Ya la gente cayó en la imitación pueril, en el vulgar inicuo, en la jactancia banal, en la ignorada desvergüenza; desubicada corre tras el oro por él robará, estafará, la ganará, en bien o mal hasta él... ¡Basta! El oro en castigo: ¡caerá!
La historia y las críticas literarias están tan llenas de jactancia y deshonestidad como la historia en general.
Lo que se llama erudición y lo que se llama estilo, generalmente no es más que pedantería y amaneramiento.
El instinto es un consejero leal; en tanto que la pedantería es un aire mefítico que ahoga los buenos sentimientos
La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso.
Aun el más animoso de nosotros sólo raras veces tiene ánimo para lo que él propiamente sabe.
Ni siquiera supe el nombre de ningún acorde hasta que Malcolm me dijo alguno; y luego, a partir de ahí me los fui aprendiendo todos. Él me dio las únicas clases que he recibido e incluso me animó a hacer solos
La fama no es sino el aliento de la gente, y a veces insalubre.
La literatura que no es aliento para la sociedad contemporánea, que no se atreve a transmitir los dolores y los temores de la sociedad, que no advierte a tiempo las amenazas contra la moral y los peligros sociales, no merece el nombre de literatura, sino que es sólo una fachada
Las facultades intelectuales resisten un esfuerzo mayor y más continuado durante la juventud y hasta los treinta y cinco años; pasado este periodo, su vigor empieza a declinar, aunque gradualmente.
El gran número y enorme tamaño de los árboles en los Estados Unidos, indican el extraordinario vigor de la tierra en su estado nativo. Cuando los primeros europeos empezaron a cultivar el Nuevo Mundo, se quedaron maravillados ante el poder exuberante de la vegetación.
Pero ya sea que el cambio de paradigma nos empuje en direcciones positivas o negativas, o que se produzca de modo instantáneo o gradual, determina que pasemos de una manera de ver el mundo a otra. Ese cambio genera poderosas transformaciones. Nuestros paradigmas, correctos o incorrectos, son las fuentes de nuestras actitudes y conductas, y en última instancia de nuestras relaciones con los demás.
Me esforzaré aún más para proseguir con esta investigación, una investigación que yo confío que no será meramente especulativa, sino de suficiente empuje para inspirar la agradable esperanza de que se convierta en algo esencialmente beneficioso para la humanidad
Es preciso que tú y yo tomemos la resolución de no faltar nunca a la oración diaria. Digo: diaria, hijas mías, pero si pudiese, diría: no la dejemos nunca
No buscábamos la pobre satisfacción del medro personal, ni anhelábamos la triste vanidad de los honores, ni queremos otra cosa que no sea el verdadero triunfo de la causa, consistente en la implantación de los principios, la realización de los ideales y la resolución de los problemas, cuyo resultado tiene que ser la salvación y el engrandecimiento de nuestro pueblo
... algunos casquivanos o majaderos se divierten y complacen en fingir familiaridad con el vulgo para hacerle sentir después su desprecio de manera asertiva.
La misión más importante para un director japonés es desarrollar una relación saludable con sus empleados, para crear una sensación de familiaridad dentro de la corporación, la sensación de que empleados y directivos comparten el mismo destino
Nos place la franqueza en aquellos que nos quieren bien. La franqueza de los demás se llama insolencia
La cuestión es que el sexo no fue la parte de la pornografía que enganchó al niño estúpido. Fue la confianza. El valor. La falta total de verguenza. la comodidad y la sinceridad genuina. La franqueza que permitía a alguien ser capaz de salir allí y contarle al mundo: Sí, así es como yo decido pasar una tarde libre. Posando aquí con un mono metiéndome cacahuetes por el culo.
Tal vez en la llaneza y en la humildad suelen a esconderse los regocijos más aventajados.
No me había dado cuenta hasta ahora de qué necesitada he estado de cercanía humana. De sentirlo a él a mi lado en la oscuridad. Desearía no haber malgastado el último par de noches dejándolo fuera. Me hundo en el sueño, envuelta en su calor, y cuando abro los ojos de nuevo, la luz del día entra por las ventanas.
Qué se sigue de esto? Que uno hace bien en ponerse los guantes cuando lee el Nuevo Testamento. La cercanía de tanta suciedad casi compele a hacerlo. Así como no elegiríamos para nuestras relaciones a unos judíos polacos, tampoco elegiríamos a unos primeros cristianos: no es que sea siquiera necesario tener una objeción contra ellos... Ni unos ni otros huelen bien.
La franqueza en las mujeres, es casi siempre una inconsecuencia.
He mantenido conversaciones absolutamente maravillosas con obispos anglicanos, y sospecho que en un momento de franqueza podrían decir que no creen en la inmaculada concepción, Pero por cada uno de ellos hay cuatro que le dirían a un niño que se va a pudrir en el infierno por dudar.
Es curioso ver cómo a medida que las libertades teóricas aumentan, las libertades prácticas disminuyen.
Muchos países por obtener el triunfo de las fuerzas armadas condujeron las libertades a la derrota y otros países por pensar que debían ganar libertades condujeron el terrorismo a la victoria
Las mujeres tienen un modo celestial de no darse cuenta de las familiaridades que los hombres se permiten con ellas.
Se llama aplomo la capacidad de enfrentarse a la guillotina sin perder la cabeza
Si se habla de naturalidad puede decirse que existe la naturalidad vulgar y la naturalidad exquisita. La naturalidad no siempre es la expresión más usada. La naturalidad es lo que está conforme a la esencia. La costumbre no es natural, y lo mejor no es aquello que se presenta como lo primero, sino lo que debe quedar siempre.
Mi actitud honesta y segura me distingue como alguien que actúa con confianza en sí mismo. Además, siempre me planteo que puede ser ella, la que tengo delante, la mujer de mi vida. Eso hace que la naturalidad de mi interés sea más creíble. Siento de verdad y abro la puerta al romanticismo.
Resultaba emocionante descubrir esa camaradería entre almas gemelas, y ésta es una de las cosas que me abocaron a convertirme en músico.
A mí me encantan las inscripciones en las guardas y las notas en los márgenes: me gusta el sentimiento de camaradería que suscita el volver páginas que algún otro ha pasado antes, así como leer los pasajes acerca de los que otro, fallecido tal vez hace mucho, llama mi atención.
Sufro esa clásica desventura: haber querido apoderarme de esos documentos para descifrar en ellos la certidumbre de una vida y descubrir que son los documentos los que se han apoderado de mí y me han impuesto sus ritmos y su cronología y su verdad particular.
Compartir sin reserva alguna la fe de aquel que se ama, es una certidumbre de dicha
Mientras unidos por un mal hermano me hablaban con suprema confidencia los mudos apretones de tu mano, manchó la soñadora transparencia de la tarde infinita el tren lejano, aullando de dolor hacia la ausencia.
La confidencia descubre quién era o no digno de ella.
¡Con qué frecuencia se nos obligó a cargar con fortuna parcialidad hacia el injusto!
Sin rencor ni parcialidad
No hay palabra verdadera que no sea una unión inquebrantable entre acción y reflexión y, por ende, que no sea praxis. De ahí que decir la palabra verdadera sea transformar el mundo.
Educar es una palabra que puede ser bellísima y también puede ser horrible. Etimológicamente educare procede de ducere, es decir, de conducir: agarras a alguien por el cuello y lo llevas a donde te parezca. Muchos de nuestros textos de historia están hechos de esta manera.
Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el Hombre Nuevo que se vislumbra en el horizonte
La satisfacción del usuario no es un criterio de calidad para un producto de la computación.
No importa donde estemos, sino hacia donde avanzamos. Para arribar a puerto seguro a veces navegamos con el viento a favor y a veces en contra, pero la cuestión es navegar, no derivar sin rumbo ni permanecer anclados.
Apresurarse demasiado a corresponder un favor constituye una especie de ingratitud.
Todas las religiones, con sus dioses, semidioses, profetas, mesías y santos son el producto del capricho y la credulidad del hombre quien no ha alcanzado todavía el desarrollo total y la personalidad completa de sus poderes intelectuales.
El celo, hijo de la desconfianza, es hermano de la credulidad
Y nuestros adversarios circunstanciales de hoy comprendan cual es la voluntad de Argentina. Aceptaremos el diálogo después de esta acción de fuerza. Pero en el convencimiento que la dignidad y el orgullo nacional han de ser mantenidos a toda costa y a cualquier precio
No se recuerda que ningún ser humano haya conseguido una felicidad perdurable mediante el convencimiento de que está en mejor situación que otros seres.