Es la fuerza de la pintura neoclásica el haber demostrado la necesidad de la desnaturalización. Ella ha desnaturalizado ya sea los elementos constructivos, ya sea la composición de éstos. Es por esta razón que ella es la verdadera pintura abstracta.
(...)La división tan sencilla como falaz hecha por el gobierno entre fascistas y demócratas, para estimular al pueblo, no se corresponde con la verdad. La heterogénea composición de los grupos que constituyen cada uno de los bandos (...) demuestra que hay al menos tantos elementos liberales entre los alzados como anti demócratas en el bando gubernamental.
Pero, son situaciones más allá del límite de la normalidad, en donde se rompe, se descompone la normalidad. La lógica siempre es producto de la normalidad. O sea, los grandes cambios paradigmáticos, obviamente no pueden sostenerse a partir de la lógica. La lógica siempre es el resultado positivo de la comparabilidad paradigmática.
El mercado libre puede ser la mejor institución económica que hemos diseñado, pero el problema es que proveerá cualquier producto para el que haya suficiente demanda, sin importarle los beneficios reales. De este modo, muchos negocios se aprovechan de la creencia de que más posesiones mejoran la calidad de vida, contribuyendo así al materialismo galopante de nuestra cultura.
Vamos a sacar la producción pictórica y escultórica de los museos -cementerios- y de las manos privadas para hacer de ellas un elemento de máximo servicio público y un bien colectivo, útil para la cultura de las grandes masas populares.
La verdad no pertenece al orden del poder y en cambio posee un parentesco originario con la libertad: otros tantos temas tradicionales en la filosofía, a los que una historia política de la verdad debería dar vuelta mostrando que la verdad no es libre por naturaleza, ni siervo el error, sino que su producción está toda entera atravesada por relaciones de poder. La confesión es un ejemplo.
Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo.
Descuéntame las horas que no he estado contigo, mándame una factura al parque donde vivo. Di que somos iguales, es que no creo en tu calendario, di que somos felices, me masturbo a diario.
Que otra cosa fue, en concepto de los hombre imparciales del país y en opinión del universo entero, sino un furioso brote comunista largamente planeado desde lejanas capitales marxistas y para cuya ejecución vinieron al país revolucionarios extranjeros de universal nombradía
... cabía la posibilidad de que los profesores hubiesen sido preparados y nombrados precisamente para obstruir en lo posible la aparición de hombres famosos, libres, y la ejecución de grandes, magníficas hazañas.
La causa de que todas las cosas nazcan es el incesante torbellino al que llamo necesidad: todo ocurre conforme a la necesidad. De este modo, la creación es constantemente creada y recreada.
El estado es la máxima creación de la burguesía para que defienda sus bastardos intereses y cometa toda laya de injusticias con la clase dominada.