Harpas del tiempo que pulsaron su acorde catedral sobre las montañas de tu alma, manantiales de sol palpitando en las fisuras del abismo.
Mujeres que he ido viendo durante 15 años, que vienen destrozadas físicamente de una manera que va acorde con su estado emocional interno. Cómo son capaces luego de remontarse, de luchar, de recuperar su vida. Y se convierten otra vez en lo que eran. Mujeres con heridas por dentro, pero que han sabido cerrarlas, y que se han abierto una nueva perspectiva de vida
El del español fue siempre un largo y doloroso camino hacia ninguna parte, jalonado de ruindad y de infamia. De que la grandeza, el fulgor de nuestra historia, resulta compatible con nuestra miserable condición humana; y que, paradójicamente, una es complemento o consecuencia de la otra, y viceversa
Cataluña se ha vuelto un territorio muy desagradable. Los nacionalismos llevan siempre este problema de libertad, es decir, que la libertad en la democracia es algo difícilmente compatible con el nacionalismo. Y yo, diríamos que he sido siempre guerrero para tener mi espacio de libertad.