La censura es indulgente con los cuervos, pero no da cuartel a las palomas.
Del hablador he aprendido a callar, del intolerante a ser indulgente y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud a esos maestros.
En general he pintado sólo a gente a la que conozco lo bastante bien como para capturar su luz, su esencia; todos los niveles de su personalidad. Pinto basándome en el conocimiento del otro y estoy abierto a las reacciones de la gente. Cuanto más conoces al que tienes enfrente, más interesante es el dibujo.
El PSOE ha abierto el debate sobre el modelo de Estado sin saber el objetivo.
Cuando un juicio no puede enunciarse en términos de bien y de mal se lo expresa en términos de normal y de anormal. Y cuando se trata de justificar esta última distinción, se hacen consideraciones sobre lo que es bueno o nocivo para el individuo. Son expresiones de un dualismo constitutivo de la conciencia occidental.
Nada que sea bueno es gratis