Una crítica política abierta a todas las corrientes ideológicas, sin censuras ni conveniencias, puede ser un factor de garantía de reformas progresistas, de evolución conveniente, sin choques tempestuosos ni irresponsables vehemencias. Alcanzar esa función es la más noble aspiración del periodismo político.
El carácter es el factor determinante de la victoria y la derrota, del éxito y del fracaso en todos los campos de la vida. Un hombre de buen carácter disfruta de la vida aquí y más allá.