No creo que sea posible para un hombre de ciencia, hacer observaciones puras; sus intereses y su experiencia le obligan a teorizar, le obligan a agregar un concomitante científico activo a la mera percepción de los fenómenos.
El mundo exterior es el fastidioso fenómeno concomitante de una situación incómoda.
Alguna vez estudiaré cómo el desnudo se reduce a ser modestamente un escote totalitario simultáneo o la suma de todos los escotes sucesivos inocentes posibles a una sola persona.
¿En base a qué indicio se establece la vida o la muerte de un escritor? ¿Acaso X está vivo y es contemporáneo porque puede ir a una reunión y Marcel Proust está muerto porque ya no puede ir a ninguna parte? De esa forma sólo se puede juzgar a los velocistas.
El mundo del hombre contemporáneo se funda sobre los resultados de la ciencia: el dato reemplaza al mito, la teoría a la fantasía, la predicción a la profecía