Romeo: ...El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros; al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes; al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de los amantes; ¿qué más es? Una locura muy sensata, una hiel que ahoga, una dulzura que conserva.
La locura es la única reacción sana para una sociedad enferma.
Ahora mismo lo único por lo que estoy preocupada en mi vida es por ser una artista. Tuve que suprimirlo durante tantos años en la escuela porque se burlaban de mí, pero ahora estoy completamente aislada en mi caja de locura y puedo hacer lo que quiera.
Los celos son una ceguera que arruina los corazones; quejarse y querellarse no representan signos de afecto sino de locura y malestar.
¡Extraño mundo éste del toreo! Como la muerte lo preside, a veces horripila y a veces emana de él una aleccionadora trascendencia. Nunca se podrá encontrar en el fútbol un tema de honda meditación. En el toreo, sí.
El hombre es el vencedor de las quimeras, la novedad de mañana, la regularidad de la que el caos se queja, el tema de la conciliación.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
El enamoramiento es el peor consejero del matrimonio.
El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.
El hombre es víctima de una soberana demencia que le hace sufrir siempre, con la esperanza de no sufrir más. Y así la vida se escapa, sin gozar de lo ya adquirido.
Tu entraña fuese y sería quemada en marchas tuyas que nunca más oigo, ¡y en tu pasión que retumba en la noche, como demencia de mares solos!