Soy la pesadilla de quienes quieren raperos borregos, el duelo del pueblo por presos a los que quiero, incorruptible cual bolchevique furioso, no puedo estar triste por la escoria que no soy. Me tatuaron en la boca kale borroka, mis ilusiones con la decadencia global chocan; el capitalismo está tan metido en las mentes, que será un proceso lento desgraciadamente
¿Hay algo más triste que un tren que sale cuando se supone, que tiene una sola voz, sólo una ruta. No hay nada más triste. Excepto, tal vez un caballo de carro, Encerrado entre dos ejes E incapaz hasta de mirar hacia los lados