Si un perro salta en el regazo, es porque lo quiere, pero si un gato hace lo mismo, es porque sus piernas son más cálidas.
Si ustedes habláis con casi todos los cantantes, o todos los cantaores, casi todos están fatal con la casa de discos. Se llevan como el gato y el perro. Yo igual. Lo que pasa que llega un momento en el que ya no les hago caso.