Realmente el fondo del todo es la manera de escribir, la composición. Puedes escribir con gente diferente, puedes conseguir un sabor diferente...Te mueves con ideas de gente que está tocando contigo, ya sean baterías, guitarristas, teclistas o lo que sea que te pueda ayudar en el proceso de composición.
Yo no me siento el mejor narrador chileno, ni siquiera me preocupa eso. A mí lo único que me interesa en el momento de escribir es hacerlo con una mínima decencia, que no me avergüence al cano de un tiempo de lo que he escrito, no lanzar palabras al vacío.
Apresurarse demasiado a corresponder un favor constituye una especie de ingratitud.
El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.