Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas
El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.