A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.
La vida es principalmente una oxidación de la albúmina de las células, es de ahí de donde procede ese agradable calor animal, que a veces se siente en exceso. Sí, vivir es morir, no hay nada que añadir a eso, une destruction organique, como no sé qué francés, con su ligereza innata, bautizó a la vida.
El rejuvenecimiento del espíritu no es un simple retorno a la misma figura; es una purificación y elaboración de sí mismo.
Nadie puede corromper ni purificar a otro, somos nosotros mismos responsables de nuestra propia purificación
Nadie puede corromper ni purificar a otro, somos nosotros mismos responsables de nuestra propia purificación
Nunca se está más cerca de Dios que en la aflicción, que induce a la purificación del alma.