Quieren que la población solo perciba el mundo de los cinco sentidos, y nuestras sociedades entán casi completamente apuntadas a hipnotizar los sentidos de vista, sonido, gusto, tacto y olfato. La gente es tanto más fácil de engañar y controlar cuando ellos son separados de fuentes más altas de información, intuición e inspiración.
Nunca la habían acariciado con tanto amor, un amor que la hacía desear su tacto. No el tacto odioso y doloroso que venía después, sino el tacto dulce que lo precedía.
Coretti no sabía vestirse. La ropa era un lenguaje y Coretti un tartamudo de la indumentaria.
Coretti no sabía vestirse. La ropa era un lenguaje y Coretti un tartamudo de la indumentaria.