El Campanil, cortándose sobre los oscuros pinares y en el luminoso raso del firmamento, es bello. Será siempre bello. Va a ser el símbolo universitario por excelencia, signo de rectitud y elevación, columna que difundirá en las almas goce, placidez y serenidad, flecha que apunta a la altura, como la filosofía, donde más allá de las nubes que amedrentan, triunfa la claridad celeste
Esta fresa, me la dieron esta mañana, me hace tan feliz que oí al espacio celeste decir la cosa más deliciosa que haya saboreado.
La vida fluye incesable y uniforme; duermo, trabajo, discurro por Madrid, hojeo al azar un libro nuevo, escribo bien o mal -seguramente mal- con fervor o con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván y contemplo el cielo, añil y ceniza. ¿Y por qué había de saltar de improviso el evento impensado?.
Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino
La apertura de la posición en el centro terminará siempre por favorecer al bando que tenga superioridad de espacio
Cuando ya era abogada vi que los medios eran un buen espacio para hablar con la gente sobre derechos humanos... y luego de estar hablando de derechos humanos, me di cuenta que los medios de comunicación eran un buen espacio para cualquier tema, para acercarse a la gente... siempre y cuando que quien lo haga esté bien encausado. Lo vi como una responsabilidad que era capaz de asumir.
La casa, dios mío, rodeada de petreles sobre el acantilado y los vapores del océano, de portones batidos por el viento y cortinas en pedazos, con el anuncio hotel central en semicírculo en la fachada y los tres de la policía secreta, siempre de negro, con el brazo en alto al modo nazi, que bebían, en la salita de estar, la malta de la mañana.
¿Hay algo que...Esto...Prefieres que la policía no encuentre? -No. -O sea, a mí me da igual, pero en Los Ángeles todo el mundo tiene algún que otro mal hábito, o si no, no estaríamos aquí...-No, Lisa --dijo Evans-. No tomo drogas, si es eso lo que quieres decir.
¡Huye lo más lejos de punta asesina, del espíritu cruel y de la risa impura que hacen llorar los ojos del azur con todo ese ajo de barata cocina!
Mi martillo y yo somos uno. Sólo sé clavar clavos en la miga de pan. Pero cuando clavo clavos en la miga de pan clavo tan bien que mis amigos lo olvidan todo y se sienten literalmente transportados transfigurados en azur puro.
Todos los fenómenos del universo son de alguna manera presumiblemente continuos, y no es científico pedir la ayuda de organismos misteriosos cuando, con cada nuevo avance en el conocimiento, se ha demostrado que las vibraciones del éter tienen facultades y atribuciones en abundancia iguales ante cualquier demanda - incluso para la transmisión de pensamiento
...el primer cuerpo es uno distinto de la tierra, el fuego, el aire y el agua, llamaron éter al lugar más excelso, dándole esa denominación a partir del hecho de desplazarse siempre por tiempo interminable.