Por medio de la justicia, la verdad se cierne sobre las ruinas de las opiniones que antiguamente gobernaban el mundo.
Los matrimonios jóvenes no se imaginan lo que deben a la televisión. antiguamente había que conversar con el cónyuge.
...cuando se conquista por segunda vez un país que se había rebelado anteriormente es más difícil volverlo a perder...
Aquellos corazones que anteriormente latían con osadía por la alabanza, ahora sienten que hasta han perdido el pulso.
La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar.Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó heregía.
La agricultura fue antaño un trabajo sagrado. Cuando la humanidad se apartó de su ideal, apareció la moderna agricultura comercial. Cuando el agricultor comenzó a hacer cultivos para ganar dinero, entonces olvidó los verdaderos principios de la agricultura.
Las instituciones de la república hoy avasalladas por este régimen kirchnerista encabezado por la presidenta Cristina y sus secuaces, que, medrando con la sangre de los otrora mal llamados jóvenes idealistas, continúan hundiendo a la patria en el abismo anacrónico del marxismo
Los otrora felices ejércitos turquesa se aprestan a situarse frente a frente, mas se preguntan el por qué de esta batalla. Pero todos son atrevidos como el amor.
Yo no estoy buscando culpar a nadie excepto a mí mismo. He aprendido en la última semana que esto es real, y no discrimino. Afecta a todo el mundo. Mi chica Tomika y yo hemos estado juntos durante cuatro años y recientemente nos hemos casado. Ella es buena, ella es amable y una madre maravillosa.
Nosotros creemos que el narcotráfico, no la droga, el narcotráfico es el peor flagelo que estamos soportando recientemente en América Latina
Pienso en la muerte todos los días. El año pasado perdí un par de amigos muy íntimos. He estado viendo a la gente cerca de mí morir desde el momento en que era un niño. Muy pronto perdí a mi padre y mi abuela quien estaban muy cerca de mí. Así que la muerte está siempre conmigo. Es la única certeza en la vida.
Las últimas semanas habían pasado tan rápidas que sentada a su lado en el coche, recorriendo Francia e Italia, no hice sino ver a Venecia por sus ojos, haciéndome eco de sus palabras, sin hacer preguntas acerca del pasado o del porvenir, contenta con la felicidad del presente, tan vivo.