Si Jesús no hubiera sido crucificado, no sería Dios.
Hay una historia del cristianismo: los tres primeros del siglo del cristianismo, era una religión radical pacifista, razón por la cuál fue perseguida: era la religión de los pobres y los que sufrían; Jesús era el símbolo de los pobres y los que sufrían, y ahí está la encrucijada.
Cámara dura... huy cámara dura, ¡ya no sé lo que digo! Rueda dura
oh puertas de tu cuerpo, son nueve y las he abierto todas. oh puertas de tu cuerpo, son nueve y para mí se han vuelto a cerrar todas.
El tren de carga me enseñó cómo gritar. El grito del conductor fue mi canción de cuna. Tengo el blues del tren de carga. oh Dios nena, lo tengo hasta el fondo de mis zapatos de errante.
Todavía no se ah inventado la pastilla que pueda aliviar los síntomas de la soledad y el aislamiento que produce el final del día.
La felicidad ah caminado codo a codo conmigo; pero la fatalidad en absoluto conoce tregua: el gusano esta en el fruto, el despertar en el sueño, y el remordimiento está en el amor: tal es la ley. La felicidad ha caminado codo a codo conmigo.
Un suspiro de lucha da vida en medio de la muerte, somos un corazón ardiendo en rebeldía y como un huracán barreremos todas las injusticias.
El término nirvana significa exhalar -el suspiro de alivio-, algo de lo que nos alejamos en el mismo momento en que retenemos la respiración. Cuando nos aferramos a nosotros mismos, a la vida, a la respiración, al espíritu o a dios, todo queda reducido a algo tan inerte como una piedra o un ídolo. Pero cuando soltamos y exhalamos, la respiración volverá. Eso, precisamente, es el nirvana.
Serena la luna alumbra en el cielo, domina en el suelo profunda quietud; ni voces se escuchan, ni ronco ladrido, ni tierno quejido de amante laúd.
Y que desde entonces no había hecho otra cosa sino caer, una de esas caídas interminables y mexicanas, es decir una caída pespunteada de tanto en tanto por una risa en sordina, por un disparo en sordina, por un quejido en sordina. ¿Una caída mexicana? En realidad, una caída latinoamericana 2666, pág. 582
La felicidad ah caminado codo a codo conmigo; pero la fatalidad en absoluto conoce tregua: el gusano esta en el fruto, el despertar en el sueño, y el remordimiento está en el amor: tal es la ley. La felicidad ha caminado codo a codo conmigo.
Todavía no se ah inventado la pastilla que pueda aliviar los síntomas de la soledad y el aislamiento que produce el final del día.
Las religiones llegadas al poder han ahogado las más de las veces el suspiro de la criatura agobiada en templos de mármol y en vestiduras de púrpura, y las jerarquías eclesiásticas han abusado del sentimiento como apoyo de un mundo insensible.
La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado alma de un mundo desalmado, porque es el espíritu de los estados de alma carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo
Cámara dura... huy cámara dura, ¡ya no sé lo que digo! Rueda dura