Si la Presidente dice mañana 'hay que salir a peinar pingüinos', De la Sota aparece con un peine y un gel.
Al cristianismo no se le debe adornar ni engalanar: él ha hecho una guerra a muerte a ese tipo superior de hombre, él ha extraído de esos instintos, por destilación, el mal, el hombre malvado — el hombre fuerte considerado como hombre típicamente reprobable, como hombre réprobo.
La gracia se da para curar al espíritu enfermo, no para adornar a héroes espirituales