El buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño
En tu vida, te encontrarás con muchas bandas mierda y mucha gente mierda, si alguno de esos hijos de puta te pone algún apodo, por tu forma de vestir o ser, quiero que lo mires a los ojos, levantes tu dedo del medio y le grites ¡VETE A LA MIERDA!, o al menos, eso haría yo.
Una de las mayores tentaciones del demonio es ponerle a un hombre en el entendimiento que puede componer a imprimir un libro con que gane tanta fama como dineros y tantos dineros como fama.
Temo que no haya nada bueno en este mundo si no es componer arias, erigir torres, proyectar jardines, hacer colecciones de muebles en estilo japonés y escribir relatos de viajes a China o a la Luna.
He decidido apostar por el amor. El odio es una carga demasiado pesada
Los galanes y los cortejos van a apostar con las señoras, y ofrecen una caja de guantes o un estuche de perfumes, en cambio de la pálida camelia que se marchita en los cabellos de la dama o del coqueto alfiler de oro que detiene los rizos en la nuca.
Al cristianismo no se le debe adornar ni engalanar: él ha hecho una guerra a muerte a ese tipo superior de hombre, él ha extraído de esos instintos, por destilación, el mal, el hombre malvado — el hombre fuerte considerado como hombre típicamente reprobable, como hombre réprobo.
Intento adornar mi imaginación tanto como puedo.
Cobrar el desempleo supone poner a los pies del patrón al jornalero, porque el patrón, dando peonadas, decide quién cobra el subsidio, la limosna, que no sólo hay que agradecérsela a papá Estado, sino también al patrón que la autoriza
Si no puedes poner paz, por la igualdad, ponla, por la proporción.
¡Robar a los ricos para hacer ricos a los pobres! Y los pobres le forjan una leyenda que el tiempo se encargará de embellecer para que viva de generación en generación.
Para describir el cielo, no es necesario transportar hasta él los materiales de la tierra. Es necesario dejar la tierra, sus materiales, allí donde están, a fin de embellecer la vida con su ideal.