Con frecuencia bajo un traje sucio se esconde una gran sabiduría
¡Ah, si yo pudiera! Pero cielos y tierra conspiran para tornarme miserable. Recibid mi corona. ¿Recibirla? No; mis manos inocentes no se mancharán con tan sucio crimen. A ver quién de vosotros desea más mi sangre y gloriaos de ser asesinos de un rey. Ea, matadme.
Serpiente es la soberbia, serpiente es la avaricia, serpiente la lujuria, la ira, y la gula, serpiente la envidia; la pereza no es serpiente porque no pica, es un animal inmundo que duerme en su fango su sueño perpetuo
Serpiente es la soberbia, serpiente es la avaricia, serpiente la lujuria, la ira, y la gula, serpiente la envidia; la pereza no es serpiente porque no pica, es un animal inmundo que duerrne en su fango su sueño perpetuo.
Para el puerco todo es porquería.
En la naturaleza, una repugnante oruga se transforma en una mariposa encantadora; en cambio, entre los hombres ocurre lo contrario: una encantadora mariposa se transforma en una oruga repugnante.
En ninguna cosa la infidelidad es más innoble y repugnante que en el amor.
Es imposible imaginar un espectáculo más nauseabundo que el del plagiador.
La literatura. A lo que no tenga encanto y cierta serenidad no podremos llamarlo literatura. Incluso en la crítica debe hallarse alguna amenidad; si falta por completo, entonces ya no es literatura. En los periódicos encontramos todo el tiempo esta repelente controversia. Donde no hay ninguna delicadeza no hay literatura.
Como humorista profesional, recibo a menudo cartas de lectores interesados en la naturaleza básica del humor. '¿Qué clase de persona enferma, perversa y repelente eres...?', suelen preguntar, '¿... que hace chistes sobre prender fuego a una cabra?
El espectáculo era tanto más repulsivo cuanto que los horribles cadáveres, agitados por el viento, se balanceaban de manera fantástica, mientras buitres atroces los tironeaban para arrancarles jirones de carne; apartando los ojos con espanto, me hundí en el camino de las montañas.
Comer con desgana convierte el alimento en repulsivo manjar.
La ignorancia es desagradable cuando la acompañan las riquezas.
Lo más desagradable del mal es que a uno lo acostumbra
Creer en algo y no vivir para ello es deshonesto
Me parece fundamentalmente, deshonesto y dañino para la integridad intelectual creer en algo sólo porque te beneficia y no porque pienses que es verdad
Todas las razones que hacen que el inicio de fuerza física sea un mal absoluto, hacen que el uso defensivo de la fuerza sea un imperativo moral. Si una sociedad pacifista renunciase al uso defensivo de la fuerza, quedaría indefensa a merced del primer matón que decidiese ser inmoral
El hecho de que el resto del mundo lo considere inmoral me demuestra que el resto del mundo no respeta los derechos individuales.
Con los de malas costumbres nunca trato has de tener, que un hombre malo y vicioso a ciento suele perder.
Me subo a la moto y atravieso las calles en donde gente más extraña que tú y que yo se prepara para pasar un sábado divertido, un sábado a la altura de sus expectativas, es decir un sábado triste y que no llegará jamás a encarnarse en lo que fue soñado, planeado con minuciosidad, un sábado como cualquier otro, es decir un sábado peleón y agradecido, bajito de estatura y amable, vicioso y triste.
Conozco los secretos que te guardas bajo llave, y es que tuve dos maestros: señor libro y señor calle
Cuando empecé a finales de los 50, todas las películas que hice - no importa qué el presupuesto fuese bajo - conseguí una representación de teatro de cada una. Hoy, a menos el 2o% de nuestras películas obtienen una versión teatral.
Nada es tan bajo y vil como ser altivo con el humilde
La Iglesia fue más allá, e hizo al hombre un policía de sí mismo, hasta que los hombres temieran pensar y no dudaran. El pensador era sospechoso. El tonto crédulo fue presentado como el modelo de perfección religiosa. Fue el más vil sistema que el mundo haya conocido.
-EL hombre libre, y mucho más el espíritu libre, pisotea esa especie de bienestar despreciable con que sueñan los tenderos, los cristianos y las vacas.
No conozco nada más despreciable y patético que un hombre que dedica todas las horas del día a la realización de dinero por el bien de dinero
De pie frente a la sonrisa en la cabeza de un chancho recién horneado. No seas menos generoso.
Hoy el País Vasco es un cuerpo social infectado por una septicemia.