Así como los brahmanes están gritando Hinduise India, deberíamos gritar Dalitise India. Grita que odiamos el hinduismo, odiamos brahmanismo. La captura de los templos hindúes expulsando a los brahmanes de ellos.... El odiado debe odiar. Deben ser poderoso y organizado. Quiero crear ira.
El mundo entero está sembrado de trampas, asechanzas y ardides para la captura de los hombres por las mujeres.
Me parece que una fe religiosa podría ser algo así como el apasionado decidirse por un sistema de referencias. Como si además de ser fe, fuera una forma de vida o una forma de juzgar la vida. Una aprehensión apasionada de esta concepción. Y la instrucción en una fe religiosa debería ser, pues, la exposición, la descripción de ese sistema de referencias y a la vez un hablar a la conciencia.
Un hombre se puede imaginar las cosas que son falsas, pero sólo se puede entender las cosas verdaderas, porque en las falsas, hay aprehensión de ellas y no es la comprensión
El presente, y esto no significa el instante puntual que meramente designa en nuestro pensamiento el término del tiempo transcurrido, la sola apariencia de una detención en este fluir, sino el instante realmente presente y pleno, sólo existe si hay presencia, encuentro y relación. La presencia nace cuando el Tú se torna presente.
La obsesión por el agotamiento de las reservas y por la detención de los motores, la idea de una decadencia no reversible, traduce ciertamente esta angustia propia del hombre moderno.