Mi río con tu río, mi mano con tu mano se ignoran. Cariño mío, alegría hasta que el alba alcance a la siguiente.
Tempestades de deseos contra los muros del alba rompen sus olas. Me ciegan los tumultos que levantan
De madrugada mis pensamientos puros volaban como telegramas; y en las ventanas encendidas toda la noche el retrato de la muerte hizo esfuerzos desesperados para huir.
Los capítulos de la madrugada salen de su borrador al crecer el día.
Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora
Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora