No he sido nunca monárquico, ni lo seré, sin duda, pero considero que la imagen del Rey, o de este Rey, al menos, ha sido enormemente beneficiosa
Los enamoramientos están enormemente sobrevalorados. El enamoramiento se compone de un cuarenta y cinco por ciento de miedo a no ser aceptado, de otro cuarenta y cinco por ciento de esperanzas maníacas de que, en esta ocasión, semejante miedo será desmentido; y, finalmente, de un diez por ciento de una frágil confianza en las posibilidades del amor.
Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, éste cobraba vida, y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural. Debía ser terrible; dado que sería inmensamente espantoso el efecto de cualquier esfuerzo humano para simular el extraordinario mecanismo del Creador del mundo.
Quiero ser simultáneamente sombra y luz, raíz, hoja y fruto, y condensar inmensamente toda la vida en un minuto.
El español convierte en cuestión de honra el más mínimo desliz de la mujer que le pertenece. Las intrigas de amor son en extremo misteriosas y llenas, según me dijeron, de peligros.
Vernos a nosotros mismos como los demás nos ven es un don en extremo conveniente.
El mundo es en gran medida para nosotros una carga o una distracción. No vivimos suficientemente para sentir el golpe de los sentidos, ni siquiera para que nos mueva el pensamiento. Nos oprimen nuestras circunstancias o somos insensibles a ellas
La vida siempre será en gran medida lo que hacemos nosotros de ella.
La sociedad prospera con el comercio simplemente porque este hace posible la especialización, y la especialización incrementa la producción, y una mayor producción reduce los costos y los esfuerzos en pro de las satisfacciones por las cuales los hombres viven. Siendo esto así, el mercado es una institución enormemente humana
Un film es una cosa viva. No soy de los directores que se atienen a lo que hay escrito. Mis películas cambian enormemente durante el rodaje.
Vernos a nosotros mismos como los demás nos ven es un don en extremo conveniente.
En cualquier comunidad donde los bienes se poseen por separado, el individuo necesita para su tranquilidad mental poseer una parte de bienes tan grande como la porción que tienen otros con los cuales está acostumbrado a clasificarse; y es en extremo agradable poseer algo más que ellos.
Las semillas de la grandeza se plantaron en estado latente, sin germinar. Nos fueron concedidos unos espléndidos dones de nacimiento talentos, capacidades, privilegios, inteligencias, oportunidades que en gran medida quedarían sin descubrir de no ser por nuestra propia decisión y nuestro propio esfuerzo.
La vida siempre será en gran medida lo que hacemos nosotros de ella.