El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.
¡Solo cuando la mujer se despierte del letargo en que se encuentra sumida desde tiempos inmemoriales..., cuando pisotee a la vil, estúpida, brutal, parasitaria, irrisoria raza masculina, saldrá el sol para la humanidad!