Cualquier hombre poco juicioso e ilustrado percibe fácilmente el poco fundamento que tienen incluso sistemas que han obtenido el mayor crédito y que han pretendido poseer en el más alto grado una argumentación exacta y profunda.
La argumentación a favor de aquella idea que es contraria a nuestra ideología es la mejor forma para para comprender esa idea.
La gente perdona los errores, porque los errores suelen ser cosas de la mente, del juicio. Pero no se perdonan fácilmente los errores del corazón, la mala intención, los malos motivos, la justificación que por orgullo pretende encubrir el error.
El hedonismo, la idea del placer como modo de vida, se ha convertido en la justificación cultural, si no moral, del capitalismo.
Todos los grandes hombres están dotados con la intuición. Ellos saben sin razonamiento o análisis, lo que necesitan saber.
En cuestiones de ciencia, la autoridad de mil no vale lo que el humilde razonamiento de un sólo individuo.
En pequeñas cosas, hechos, circunstancias, aparece con frecuencia la explicación de otras mucho más grandes, que, sin haberlas visto en pequeño, no podrían tener explicación.
La casualidad es un desenlace, pero no una explicación
La exposición a una baja concentración de un gas venenoso durante un tiempo largo a menudo tiene el mismo efecto (muerte) que la exposición a una alta concentración durante un tiempo corto
He aprendido en toda mi vida como compositor, principalmente a través de mis errores y persecuciones de falsas suposiciones, y no por mi exposición a las fuentes de sabiduría y conocimiento.
Por encima de todo el parloteo de su época y la nuestra, Elena hace una afirmación paladina. Y sólo en ésta yace la esperanza.
Decir que los hombres son personas, y como personas son libres, y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa.