Soy recontra alcahuete de Menem
A menos que se pueda probar que aquellos valores en apariencia diferentes son en realidad proporcionales, tendría que haber tres modelos de crítica distintos: el primero basado en la construcción, el segundo en la utilidad y el tercero en la estética. Cada uno podría ser razonable, completo y, dentro de su propia esfera, válido.
Ese lanzamiento no fue suficiente para enamorar la garganta del tercero en discordia (el umpire).