No carguéis vuestras almas con lo que las canse o las abrume, sino más bien con lo que las aligere y eleve, para que puedan remontarse en alas de los versículos divinos hasta el Punto de amanecer de Sus signos manifiestos; esto os acercará más a Dios, ojalá lo comprendierais.
En aquella Noche Triste, muere un mundo y nace otro, esa nueva América nace de la brutalidad, ya que es un episodio sangriento por ambas partes. Es el amanecer de un mundo nuevo, con lo bueno y lo malo
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
Y nada está seguro de sí mismo, ni en la semilla en germen, ni en la aurora la alondra, ni en la roca el diamante, ni en la compacta oscuridad la estrella, ¡cuando hay hombres que amasan el pan de su victoria con el polvo sangriento de otros hombres!