Soy tan rápido que anoche apagué el interruptor de la luz en mi cuarto del hotel y estaba en la cama antes de que el cuarto estuviese a oscuras.
Nunca he tenido junto a mi un piloto que al principio no tuviera la oportunidad de batirme y ser tan igual como yo. Mi filosofia es que quien quiera que sea el piloto más rápido debe ser apoyado por el equipo; es lo mejor para el campeonato.
Todo pesa, todo es un lastre para el camino. Para el camino del viajero y el de la vida hay que ir ligero de equipaje.
O no debo decir que quien vive correctamente no experimenta el problema como tristeza, es decir, como algo problemático, sino más bien como una alegría; por así decirlo, como un ligero éter en torno a su vida y no como un trasfondo dudoso.
El tiempo vuela a veces como un pájaro, y a veces se arrastra como un caracol. Pero la mayor felicidad del hombre sobreviene cuando no se advierte si su paso es raudo o moroso.
Quiero ganar mi verso, este verso; y quiero que vaya quedo, raudo y sereno como un dardo certero al corazón del pueblo de todos los pueblos... Al corazón del Universo.