Nada de música de acompañamiento, de sostén o de refuerzo. Absolutamente nada de música.
Ella es luz en las horas inciertas sostén cuando todo parece perdido y sus sueños exactos son como sombras sobre la arena ardiente del paraíso.
El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.