Como una flecha vuela el corcel de mis ensueños. Lúgubre, un cuervo grazna por detrás. ¡Adelante, mi corcel, no pienses nada! ¡Adelante! ¡Dispersa al viento todas tus ideas!
La muerte hace ángeles de todos nosotros y nos da alas donde teníamos hombros, suaves como garras de cuervo