Aquel que ama, el mismo se ata y se mata, y se hace de señor siervo, en tanto que todos cuantos ve se piensa que le usurpan su amor, y con muy poca superstición todo en su corazón se perturba y se le revuelve de dentro.
El señor es un producto del siervo. Si la sumisión llegara a cesar, ello sería el fin de la dominación.